«EL EQUIPO SE MANTUVO A PESAR DE TODOS LOS INCONVENIENTES»
Martín Lasarte se mostró feliz en conferencia tras la resonante victoria clásica de Nacional sobre Peñarol.
LA FELICIDAD POR EL TRIUNFO
«Siempre digo lo mismo, uno viene contaminado, y más en un partido de estos. Mucha ansiedad, mucho nervio, muchas cosas que pasan, la incertidumbre de lo que estaba ocurriendo en las tribunas, que uno poco puede hacer. Como balance, tengo la sensación de que hicimos más por el partido. Era en nuestra casa, teníamos la obligación, en este caso más, porque dependíamos de nosotros mismos. El resultado avala esto y nos deja a todos muy contentos. El grupo está feliz».
UN PRIMER TIEMPO DE NETA SUPERIORIDAD
«El viento realmente estaba muy complicado, para el que defendía con viento en contra. Desde ese lugar ejercimos una supremacía en el primer tiempo, que incluso podíamos haber aumentado. Teníamos que haber anotado otro gol, nos faltó rematar más de afuera del área. 1 a 0 es un resultado corto. Nos hacen un gol raro, y te ponen ya con menos minutos, el equipo empezó a dividir balones, estaba complicado para salir de atrás».
LO QUE BUSCÓ CON LOS CAMBIOS
«La consigna fue hacer ingresar gente pequeña, movediza y con mejor control de balón, como Mauricio [Pereyra], Mereles y Galeano. Y sobre todo, Santander, que era la otra contraparte del juego. Por afuera jugar por bajo, darle velocidad y desborde, y lo de Federico, para mí estuvo muy bien, pivoteando, castigándose con los zagueros rivales, ejerció una supremacía más allá del gol».
UN GOLPE AL CAMPEONATO
«Cuando uno gana un partido de estas características, no solamente gana el partido. Pasa un mensaje, una señal. Sobre todo para nosotros, para la institución, para el club. Era muy importante ganar».
JEREMÍA RECOBA FUE TITULAR Y CUMPLIÓ
«Él sufrió una lesión antes de los partidos contra San Pablo, era siempre el primer cambio, venía muy bien, pero se lesionó, y le tocó empezar de atrás. Le tocó quedar afuera un par de partidos, ser suplente, el otro día para mí entraron muy bien, tanto él como Exequiel, hizo un gran gol. Tiene características que lo hacen confiable. No le veo baches. Puede jugar mejor o peor pero en líneas generales siempre está muy ordenado y concentrado. Ratificó que la decisión que tomamos, para hoy por lo menos, era buena».
LOS CORTES DEL PARTIDO AL FINAL
«Una pena. Lo de entrar a la cancha fue un gesto estéril, uno quiere hacer algo, ver si hay alguna cabeza con raciocinio, vas ganando, son tus aficionados. No sé, no es entendible, pero si vas perdiendo y se enojan, qué sé yo. Pero vas ganando, lo que precisábamos era, sí lógicamente, gritar, cantar, apoyar, no otro tipo de problemáticas. Es algo que ayer [sábado] hablaba con un colega que está en España, y allá también está pasando. El mundo del fútbol está así. Nosotros pensamos que solo pasa acá pero está pasando en todos lados. Hay que tomar medidas, hay que hacer algo, no sé a quién le corresponde. La fiesta del fútbol debe ser una fiesta».
EL NIVEL SUPERLATIVO DE OLIVA
«Otro partido extraordinario. Terminó acalambrado. Así y todo, se dio un masaje, y siguió, yo le hice un comentario y me miró como diciendo ‘¿qué me vas a decir? Si voy a seguir igual’. Tiene un caudal temperamental por encima de la media, y una cualidad deportiva tremenda. Lamentablemente, como les pasa a los jugadores, los períodos de inactividad conspiran contra tu rendimiento. Pero cuando empezás a jugar seguido, sumás minutos, aquel que la tuvo, retuvo. Está igual a aquel Oliva que fue transferido por Nacional hace algunos años».
EL INGRESO TRIUNFAL DE SANTANDER
«En un momento sí pensamos dejar a ‘Nico’ [López] de centrodelantero. Pero ‘Nico’ estaba cansado. No iba a ejercer supremacía en el juego aéreo, y en el pivoteo. Tenía gente pequeña y rápida, dijimos ‘vamos a poner a uno fuerte’. Me parecía que estábamos perdiendo en esa faceta. Ruben [Bentancourt] había hecho un gran esfuerzo. Me alegro mucho por Federico, ha trabajado mucho después de muchos sinsabores que ha vivido. No quiero que se enoje, pero me alegro mucho por el ‘profe’ [Tulbovitz] que en esas conversaciones que tenemos en la semana, me había dicho: ‘no sé por qué, pero veo un gol de Santander'».
UN PARTIDO QUE FUE UNA CARRERA DE OBSTÁCULOS
«Estaban sobrando cosas. Lo que más me preocupaba, era que el equipo perdiera la concentración que había tenido hasta ese momento. Yo lo veía bien en ese aspecto. No desconfiaba que podíamos tener un problema. Me voy a poner un poquito emotivo. Hace unos cuantos años atrás, casi 19, íbamos ganando 1 a 0 un clásico, y entró un suplente de Peñarol, y expulsaron a nuestro arquero. Nosotros quedamos con 10 y ellos con 11. Una cosa increíble, un suplente de Peñarol se peleó con Sebastián Viera y quedamos con 10, y empatamos un partido que teníamos ganado prácticamente. El fútbol a veces tiene un componente, es muuy importante no responder a situaciones. A veces son reyertas normales, a veces son provocaciones preparadas. Hay que estar preparado para eso. En este partido el equipo se mantuvo a pesar de todos los inconvenientes».
EL «DIENTE» LÓPEZ NO BRILLÓ, PERO APORTÓ EN LO TÁCTICO
«Anoche [sábado] tuve una charla preciosa con él. Él tiene claro que no es la ubicación en el campo más adecuada para él, se lo he dicho varias veces. Esto siempre trae aparejado diferentes puntos de vista. Para muchos, los sistemas están por encima de los jugadores y otros piensan lo contrario. Yo pienso que si Nicolás estuviera en su punto más alto, al 100% de sus cualidades, habría que buscar la manera de que él haga la diferencia. Él está en ese recorrido, no lo ha alcanzado. Entonces tenemos quedarle supremacía al equipo. Yo creo que el equipo se encuentra mejor con tres volantes. De momento, nos vamos a mantener así. Pero eso no quita que podamos jugar como terminamos, con dos volantes y Mauricio [Pereyra] por delante. Eso haría que Nicolás pueda jugar en esa posición o acompañando a otro delantero».
CONTENTO CON EL MOMENTO DEL EQUIPO
«Yo no lo veo tan mal al equipo. Somos el equipo que más goles mete, recibimos pocos goles, tuvimos una dificultad durísima deportiva y humana, la estamos superando. El equipo se empieza a encontrar nuevamente, con actuaciones constantes, empiezan a aparecer muchos jóvenes. Estamos haciendo bien las cosas. Lo que hace el otro, es del otro, y bien por ellos. Nosotros tenemos que hacer nuestro trabajo. Hoy contentos. Dependemos de nosotros, pero queda mucha tela por cortar».







