Pasión Tricolor 1010 AM
Estamos al aire Sincronizar con la TV
Seleccionar página

«YO NO SABÍA EL PESO DE ESE PENAL, FUI COMO UN CABALLO, DIJE ‘LA TIRO A LA IZQUIERDA’ Y CHAU»

Tuvimos el placer de recibir en nuestro programa al histórico Tony Gómez, leyenda de Nacional, autor del gol del triunfo en la final Intercontinental de 1988 en Japón, cuando el Decano se coronó campeón del mundo ante el PSV holandés.

¿LO VE SEGUIDO AL PENAL?

«No lo veo mucho. Lo veo en los eventos que me invitan, en los asados que son muchos. Pero así en casa, solo cuando lo pasan ustedes o algún informativo, cuando hace fecha. El relato de Muñoz te emociona. Ahora me pasaron un video nuevo, donde pasan el penal mío y está emocionante. Nosotros cuando jugamos, teníamos atrás a las generaciones anteriores, del ’71 y ’80, y eso forjaba en nosotros la obligación de conseguir lo mismo que ellos. La verdad que tuvimos esa fortuna, con todo el esfuerzo que hicimos. Yo como hincha de Nacional desde nacimiento, tener la oportunidad de salir campeón del mundo… Escuché la final del ’80 en Melo y nunca me iba a imaginar que a los 8 años iba a estar definiendo y jugando con mis compañeros una final del mundo en Japón con el club que amo. Son cosas que uno sueña y a veces se dan».

LEYENDAS QUE LE TRANSMITIERON LA MÍSTICA

«Yo tuve de técnico al ‘Cacho’ Blanco, campeón del mundo, también a ‘Pocho’ Brunel, tuve a Juan Masnik, el ‘Peta’ Ubiña que trabajaba también en Los Céspedes. Toda gente que nos iba inculcando lo que era vestir la camiseta de Nacional. Gracias a ellos, nosotros tuvimos esa fortuna de llegar, salir campeón del mundo, y ser de las Formativas de Nacional, porque yo vine a la Quinta División desde Melo, hice todo el proceso y tuve la suerte de llegar a Primera».

UN CIERTO COMPONENTE DE INCONSCIENCIA

«Yo tenía 22 años. Era medio inconsciente, tampoco sentí nada. Cuando fui a la caminata, ya sabía a dónde lo iba a patear, ya había elegido el palo. Cuando salgo, me dicen: ‘tirala cruzada, que el arquero se está tirando a la izquierda’. Yo había pensado que se la había tirado a la izquierda de él, que era mi fortaleza. Ahora, de viejo, pienso que esa caminata es larga, cuando veo algún compañero que va a patear, algún jugador de Nacional, yo nunca pensé negativamente, porque a veces uno puede pensar: ‘si lo llego a errar, me matan’. Yo no sabía el peso de ese penal. Yo iba como un caballo, dije, la tiro a la izquierda, y chau. Se dio así. Después, hablándolo ahora, con psicólogos deportivos y me dicen que fue importante no pensar negativamente en esa caminata, pensar que era la final del mundo, que está todo Uruguay y parte del mundo dependiendo de ese penal, eso nunca lo pensé. Fui confiado y salió bien. Yo iba en el penal del ‘Chango’ [Pintos Saldanha], que era mucho antes, pero el ‘Chango’ que es amigo mío me dijo, ‘Gómez, dejame que lo mato’, y le erró».

LA IMPORTANCIA DEL GRUPO HUMANO

«Es importante construir los grupos, estar juntos. Nosotros estuvimos un mes por México, Guatemala, Honduras, El Salvador. Ahí nos conocimos con los compañeros, perfectamente a cada uno. Después, nadie daba nada por nosotros, y el equipo se hizo duro, después no nos ganaba nadie, porque sentíamos eso. Tenía fortaleza futbolística y mental. Porque vos podías ir perdiendo y sabías que el partido lo empatabas y lo ganabas. Ese fortalecimiento de todo el grupo era impresionante. Ese grupo estaba unido de verdad, nos ayudábamos si alguno tenía un problema, eran otros tiempos, no había celular como ahora, hablábamos mucho de fútbol, con el mate y el termo en Los Céspedes».

DE LEÓN, EL CAPITÁN

«Un gran capitán. Más allá que teníamos jugadores de experiencia, pero eso le dio un toque, ya había salido campéon y era un jugador muy respetado. Si hacíamos las cosas mal, él te miraba y ya nos acomodábamos. El Hugo un fenómeno con todos. Mejoró muchísimo al equipo».

UN FESTEJO PARTICULAR TRAS LA VICTORIA

«Es increíble porque terminamos de jugar, y no era como ahora, no teníamos ni idea lo que estaba pasando acá en Montevideo. Hicimos una cola como de 20 para agarrar el teléfono y comunicarnos con nuestras familias, 10 segundos porque salía carísimo. De ahí nos fuimos al centro de Tokio a comprar cámaras de video, que allá estaban actualizados con cosas que no llegaban acá. Ahí gastamos un poquito. Al otro día ya salimos a jugar un partido en Los Angeles contra un equipo mexicano. No habíamos caído en lo que logramos. Era algo normal. Gritamos en el vestuario, vamo’ arriba, Nacional Campeón, nos abrazamos, me acuerdo de ese momento impresionante, porque no hay filmación de eso. Estábamos desesperados por ir al centro de Tokio que era impresionante, las luces, los comercios, todo lo que había. Eran otras épocas».

EL VIAJE

«Muchas banderitas del PSV tenían los japoneses. Nosotros hicimos Montevideo-San Pablo, San Pablo-Los Angeles y Los-Angeles-Tokio. De San Pablo a Los Angeles eran 12 horas, y después 12 horas más. Un viaje muy largo».

OTROS TIEMPOS, SIN DUDA…

«Yo siempre lo cuento como anécdota. No me acuerdo cuánto fue el premio. Pero yo me compré un apartamento del Banco Hipotecario a pagarlo a 30 años, y un Fiat 147 que le compré a Yubert Lemos, que tenía como 6 años. Eso me compré con el campeonato del mundo y de América. Los tiempos cambiaron, no era mucho los premios que ganábamos».

UNA MEDALLA QUE SIGUE PENDIENTE

«No nos dieron medalla, es increíble, no tengo medalla de campeón del mundo. En un momento pensé cómo hacer, que Nacional haga algo, porque no tenemos la medalla de campeón del mundo, no se la dieron a nadie. Capaz que la tenían preparada para el PSV y nosotros aparecíamos de atrás. Yo pienso que puede salir ahora esa medalla».

ESCUCHÁ LA NOTA COMPLETA CON TONY GÓMEZ DESDE 1:28:00

Más noticias con la misma Pasión

Compartí tu Pasión Tricolor