«EN LA ÉPOCA DEL HUGO ÍBAMOS AL CLÁSICO CON LA SENSACIÓN DE QUE ÍBAMOS A GANAR»
Palpitamos el clásico con Sebastián Abreu, palabra autorizada, autor de ocho goles en ocho clásicos, con cuatro victorias, dos empates y dos derrotas en este tipo de partidos. El máximo goleador clásico del siglo XXI.
AÑORANDO LA ETAPA DE JUGADOR
«Estos son los partidos que te movilizan porque empezás a añorar lo que es la previa, jugar, hacer goles y ganar, todo lo que implica para tu carrera, el hecho de transformarte en un jugador clásico, que hace goles, hay muchas sensaciones encontradas, sobre todo positivas. Hoy se disfruta desde afuera pero siempre añorando esa sensación, sobre todo esa chance que no tuvimos en la época nuestra de poder jugar en el Parque y nos quedó esa cuenta pendiente».
¿QUÉ CONSEJO LE DARÍA A LOS JUGADORES ACTUALES?
«Es difícil transmitir un consejo. Sería decirles todo lo que normalmente te dicen que no hagas. Y yo lo hacía. Por ejemplo, los partidos los jugaba 15 veces antes, te dicen que no lo hagas. Yo pensaba de qué manera hacer el gol, cómo festejarlo, lo pensaba desde la semana previa. Estaba pensando en el clásico tres fechas antes. En la concentración de lo único que se hablaba era de cómo tiene que ser el partido, entonces se generaba mucha ansiedad. Tomábamos mate, litros y litros. Entonces capaz que no es recomendable que yo diga lo que hacía, porque hoy en día los coaching y los psicólogos te dicen que no juegues el partido antes, que esperes el momento, que no tengas ansiedad, que se hable lo menos posible del rival. Son todos aspectos que hoy te recomiendan, pero es inevitable. Es el partido, sobre todo en el caso personal, que era jugador hincha, y eso llevaba a saber la relevancia que tenía el partido, el resultado, que iba a ser importantísimo para mi vida cotidiana, para llegar a mi casa y que mi padre y mi madre, que son de Nacional, no me miren de reojo, para cuando iba a Minas a diferentes lugares pudiera juntarme con los hinchas de Nacional y sacarles una sonrisa, y que no me gastaran los de Peñarol. El hecho de poder quedar en el recuerdo positivo. Cuántas historias hay de jugadores fantásticos, que por no ganar clásicos son mirados de reojo, y otros jugadores más limitados técnicamente, pero con un corazón enorme, han ganado clásicos y son recordados eternamente. Después, la del ‘9’, que no me olvido más: Dely Valdés, hasta que no hace aquel gol en el ’92, era un disparate de cosas que decíamos los hinchas: ‘le hace goles a Central Español, a Rampla y a Cerro pero no los hace en los clásicos, dejate de joder’. Hasta que hizo ese gol, después hizo dos más, y pasó a ser lo que es hoy Dely en el recuerdo del hincha, no habían existido los 44 goles anteriores que había hecho, porque no le había hecho goles a Peñarol. Cuando le hizo goles a Peñarol y salió campeón Uruguayo, en aquella final recordada, contra la Amsterdam, y ahí modificó todo. Entonces, eso que uno vivió en el año ’92 como hincha, lo llevás como centrodelantero. Decís: ‘yo quiero ayudar a ganar, pero si puedo convertir voy a quedar en el recuerdo’. Dios me dio la bendición de jugar ocho clásicos y hacer ocho goles. Pasan los años y puedo seguir siendo el máximo goleador del siglo XXI».
¿HACER GOLES CLÁSICOS SIGNIFICA PARA UN DELANTERO CONVERTIRSE EN JUGADOR CLÁSICO?
«Más que recibirse, quedás en paz con vos mismo, con el club que sos hincha. Decís, bueno, cumplí con lo que tenía que hacer, estoy feliz con eso. No te quedan cuentas pendientes si ganás y haces goles clásicos. Obviamente después se redobla la apuesta cada vez que seguís jugando esos partidos, por las estadísticas. Es inevitable, uno vive en el día a día de nuestro país que es futbolero al máximo. Después viene el tema de que los mismos hinchas en la calle, en un asado o en un bar te tiran la estadística. Todo va siendo un desafío, para seguir teniendo las estadísticas a favor. Inconscientemente, lo que uno analizaba y evaluaba como hincha, antes de ser jugador de Nacional, en otro futbolista, ahora pasás vos a estar en ese lugar, entonces cada vez que se presentaba ese partido era un desafío nuevo. Cuando se van dando los números a favor, tenés esa otra parte psicológica. En la época del Hugo, nosotros íbamos a jugar el clásico con una sensación de que íbamos a ganar. Como delantero, iba con una sensación de que me iba a quedar una y los voy a vacunar. Y se iba dando. Es fundamental la ley de atracción, transmitir esa confianza, esa seguridad. Eso el equipo lo iba generando».
LA OPORTUNIDAD PARA LOS «9» DEL PLANTEL
«Es una oportunidad hermosa que se te presenta, en este caso al ‘Colo’ [Ramírez] que arranca de titular, pero a cualquiera de los delanteros, a Gigliotti o a Carneiro, tienen la linda oportunidad de poderlo jugar, de poderlo ganar y de sumar goles, y que quede ese recuerdo. Con el paso del tiempo, en las tertulias que se generan, difícilmente, salvo un partido específico que te dio un título, vos digas: ‘¿te acordás de aquel gol a Huracán Buceo?’. No existe eso. Te acordás de los clásicos. Entonces son oportunidades. Cada futbolista sabe su realidad, su momento, lo que necesita para dar ese salto de calidad para generar esa aceptación en el hincha. Mientras estén en Nacional y se les presenten estas oportunidades, tienen la chance de generar esa linda sensación que significa meter un gol en un clásico».
CÓMO VE EL TRABAJO DE RECOBA COMO DT
«El equipo está bien, va teniendo una mejoría en la sensación del juego, sin entrar en las comparaciones, pero en lo que tiene que ver con las sociedades y el funcionamiento, el equipo ha tenido una evolución, que la ha podido reflejar en el arco rival, porque de nada vale jugar bien y no convertir, tiene que ir todo de la mano. En este poco tiempo se han podido ver esas modificaciones, con ciertos cambios de nombres en el 11, donde también ‘Kung Fu’ [Recoba] tiene que ir conociendo a los futbolistas. Porque no es lo mismo estar en Tercera y cruzártelos, o hacer algún entrenamiento interno, a estar en el día a día y conocer características, personalidades, detalles, que te van dando la chance de ver cuál es el mejor 11. Tomando en cuenta el traspié del rival con Liverpool, te da la posibilidad de emparejar más, porque claramente se venía dando un rendimiento mejor y en la tabla estaba mejor posicionado Peñarol, entonces 15 días antes era más dudoso este clásico, pero se pudo emparejar y se puede creer que futbolísticamente tenemos herramientas para poderlo ganar. Tomando en cuenta también, que a veces este tipo de partidos, sobre todo en Uruguay, se friccionan más, se hacen más trabados, más luchados. El detalle de la pelota quieta es importantísimo. También se ha visto en el caso de Nacional, que ‘Kung Fu’ está trabajando mucho la pelota quieta, porque se ven situaciones de sorpresas en el balón parado y ese puede ser un punto importante en estos detalles».
LA ALEGRÍA POR EXCOMPAÑEROS SUYOS QUE AHORA SON TÉCNICOS
«Le digo ‘Kung Fu’ cariñosamente por la relación que tenemos. También está el ‘Abeja’ [Abeijón]. Fuimos compañeros de selección. Es lindo, la verdad, sin ser hipócrita, ver gente que uno quiere, en ese lugar de privilegio. También Darío del otro lado, más allá de que le queremos ganar, gente que uno quiere, que es de mi generación, que tengan el sueño que todos aspiramos, que ellos lo puedan tener hoy, es disfrutable, y en este caso a los nuestros desearles lo mejor, que tengan éxito, porque es la felicidad en mi casa, si gana Nacional estamos contentos».
EN QUÉ ANDA EL «LOCO» HOY POR HOY
«Ahora terminó la experiencia en Perú, el equipo terminó clasificando a la Copa Sudamericana, en ese sentido fue una experiencia muy linda, productiva, haber podido dirigir a nivel internacional en la Sudamericana, haber enfrentado a Botafogo y a Liga de Quito que a la postre fue el campeón. En esta etapa tuvimos lindas experiencias, compartiendo con las ‘leyendas CONMEBOL’ tanto en la final de la Sudamericana como de la Libertadores. Así que a la espera de esos llamados que se van generando, a ver cuál de esos me identifica para poder seguir creciendo en esta profesión, acumulando experiencias y sumar horas de vuelo, con las ganas y el deseo de poder transmitirles lo mejor a los jugadores que tenga».
¿CÓMO VE EL CLÁSICO TÁCTICAMENTE?
«Lo que uno aprendió en esta etapa de entrenador es que meterme en una situación táctica, o qué tendría que hacer Nacional, ahí salto la cuerda, porque en definitiva hay alguien que aprecio mucho de entrenador, entonces lo que uno pueda decir, él no lo va a tomar a mal, pero hoy vivimos en un mundo en el que yo estoy hablando con ustedes de manera cordial, disfrutando de la nota, pero hay otras personas que manejan redes sociales que no tienen las mismas ganas y el mismo deseo de estar de manera confial o amable, y tergiversan una nota, ponen un título que empieza a viralizarse y uno se empieza a comer puteadas en redes sociales. No es por ustedes, pero hay muchos que se cuelgan de entrevistas y te meten en lío. Pero sí, del lado del eterno rival, el circuito de juego que puede generar Rodríguez con Aguirregaray que ha tenido una mejoría considerable, son los nexos para que Arezo pueda tener chances. Arezo no precisa dos chances, con una te mete un gol. Poder cortar ese circuito, estaríamos avanzando y ganando mucho para después nosotros poder desarrollar nuestro juego».
EL SISTEMA DE RECOBA: 4-3-1-2
«Es un sistema que se está utilizando poco, es real. Uno puede hablar por experiencia propia, como excentrodelantero. Uno se identifica con los equipos de la manera que uno jugaba, y el ‘Chino’ [Recoba] era un jugador de 4-3-1-2, porque jugaba detrás de los delanteros. Esa sensación la traslada a la hora de ser técnico, cuando las características del equipo te hacen que vos lo puedas hacer. En este caso, hay características como para poder tener esos tres volantes, para cubrir las bandas a la hora de la recuperación, pero también dejar el espacio para que los laterales puedan desdoblarse y tener una cobertura más corta, con recorrido más corto, a la hora que pasa el lateral el volante le hace la cobertura, entonces no lo veo mal, lo veo muy productivo. A la hora de desbordar vas a tener siempre gente en el área para poder generar líneas de pase».
¿QUÉ SIGNIFICA HACERLE GOLES A PEÑAROL?
«Es mucha felicidad, es una alegría enorme, pero también es el deber cumplido, poder decir ‘me saqué la mochila, me saqué el cuestionamiento’. Que no me puedan decir: ‘ganaron, pero vos no hiciste goles’. Todo eso que uno vive en el día a día, es inevitable, uno lo tiene presente. Uno está tomando mate y está pensando para adentro: ‘está bueno ganar, pero ganar y hacer un gol es completo, ya me quedo tranquilo y feliz con el deber cumplido’. Están las dos partes, la felicidad y la tranquilidad, que te transmite mucha confianza, porque después que hacés un gol clásico y ganás, al otro partido vas de otra manera, el hincha te evalúa de otra manera, el periodista también, te modifica todo. Porque ya tenés el sabor dulce de lo que es convertir un gol. El rival te va a marcar diferente también. Entonces, uno entiende claramente lo que deben estar pasando los jugadores en los días previos, para poder llegar de la mejor manera al día sábado».
MIRARÁ EL CLÁSICO EN UNA SITUACIÓN MUY PARTICULAR
«Justo es el campamento del colegio Jesús María, y como no estoy nunca, mi señora me dijo: ‘esta vez vas a tener que priorizar 100% a la familia y vas a tener que ir al campamento con los gemelos’. Que ellos no están muy de acuerdo tampoco, porque querían ir al Parque, pero estamos armando llevar un proyector ahí, al medio del campo para poder ver el partido con el campamento. Va a ser una experiencia diferente, extraña, porque con varios padres y niños hay hinchas de Nacional y Peñarol, va a ser una experiencia rara, pero hay que disfrutarla como corresponde y esperemos que al final del partido los padres de Nacional podamos brindar por el triunfo».
EL FAMOSO «DÍA DEL SUSTO» Y EL TRIUNFO CLÁSICO DEL APERTURA 2003
«Te acordás, el 2 de abril. Ahí te das cuenta. Ese clásico creo que fue el de mayor presión que viví. Porque si perdíamos íbamos a ser gastados eternamente, pero si ganábamos iba a quedar en el recuerdo. No solo ganamos, sino que 3 a 1 con dos goles míos. Me acuerdo que Daniel Carreño, experto en estas cosas, me llama y me dice: ‘te voy a sacar faltando 5′ porque esto tiene que ser completo. Me sacó y se vino abajo el estadio’. El recibimiento de ese día fue impresionante».
SALUDO FINAL
«Se puede. Hay jugadores, hay fútbol. Somos locales y esa pequeña chance matemática que hay, si ganamos se acorta y podemos seguir ilusionados con poder revertir este campeonato. Si ganamos se abre una linda posibilidad. Les deseo lo mejor en la transmisión del sábado».







