Luego de una dura lesión y un largo proceso de recuperación de la forma física y futbolística, Gonzalo Carneiro parece reencontrarse con su mejor versión para beneficio de él y de Nacional.
Por «El Justiciero» – Foto: Gonzalo Useta
Llegó a mediados de 2023, como la contratación más importante de ese período de pases de mitad de año, en el que el Decano buscaba reforzar el plantel para afrontar el duelo de octavos de final de Copa Libertadores ante Boca Juniors. A poco de comenzar a entrenar con el Bolso, una fractura de peroné lo deja afuera del cruce ante el equipo argentino. Allí comenzó su camino de dificultades, de altos y bajos en Nacional.
En el remate de ese año, juega los últimos 11 encuentros del Torneo Clausura, anotando 4 goles y mostrando un gran nivel, incluido el clásico en el Gran Parque Central donde enloqueció a la defensa rival y dio una asistencia para el primer tanto anotado por Ignacio Ramírez.
En el arranque de 2024 todos esperábamos que fuera uno de los hombres más desnivelantes de aquel Nacional dirigido por Alvaro Recoba. Comenzó con otra gran actuación clásica en el torneo de verano, anotando un golazo, desparramando al arquero, en la victoria 2 a 0, el 23 de enero. Luego, alternó actuaciones buenas con algunas más discretas, en la doble competencia de Apertura y Libertadores. Sin dudas, el día más recordado fue el del doblete ante River Plate argentino en el GPC, para pasar de 0-2 a 2-2.

Pero una nueva lesión se iba a interponer en el camino de Gonzalo Carneiro. Esta vez, una mucho más dura y con una ausencia más prolongada. El día fatídico fue el 13 de julio de 2024, en Jardines del Hipódromo, partido que Nacional goleara 6 a 0 sobre Danubio por el Torneo Intermedio. Rotura de ligamentos cruzados y otra vez un largo tiempo fuera de las canchas.
Sufrir una lesión de este tipo, para cualquier jugador, es un golpe muy duro, no solo en lo físico, sino en lo mental. Hay que estar muy fuerte de cabeza para soportar el estar, en este caso, ¡once meses! sin jugar a nivel oficial. En una carrera que ya de por sí es corta, si se suman estos parates, puede ser muy doloroso para el jugador.

Pero Carneiro se la bancó, callado, trabajando y entrenando. Volvió el 21 de junio de 2025, otra vez por el Intermedio, ante Miramar Misiones en Durazno, en un Nacional que ya era dirigido por Pablo Peirano. En el medio, había pasado Martín Lasarte, quien estuvo nueve meses en el cargo y no pudo contar en ningún momento con el desnivelante atacante.
Durante el segundo semestre de 2025, le costó mucho a «Lalo» adquirir la mejor forma futbolística. Se lo veía falto de ritmo, y hasta de confianza, algo clave en cualquier futbolista. No era fácil, todos deseábamos volver a ver el delantero de antes de la lesión, pero le costaba. En noviembre se da el cese de Peirano y la llegada de Jadson Viera que es clave, porque le «come la cabeza» de cara a las finales del Uruguayo ante Peñarol.
Y Carneiro respondió. La dupla junto a Ebere en la primera final, no la esperaba nadie, y será recordada por mucho tiempo como una de las decisiones de un DT más sorpresivas pero que mejor resultado dio. Otra vez un gol clásico, esta vez en una final, para reafirmar que es un jugador hecho para estos partidos. Había valido la pena la espera, el trabajo diario, el aguantar callado hasta que llegue la oportunidad.

Nacional fue Campeón Uruguayo, pero este 2026 arrancó torcido. Jadson Viera fue cesado en la séptima fecha. Seguramente, no darle demasiadas oportunidades a Carneiro tiene que haber influido en este mal arranque. La expulsión en el clásico de la Supercopa no debió traer un castigo tan duro, como para que Gonzalo haya jugado de titular solo 1 de los 7 partidos que dirigió Jadson (el último ante Defensor, con Gómez suspendido y Silvera lesionado), y en los 6 anteriores solo haya acumulado solamente 76 minutos en total.
Jorge Bava le dio la confianza y el jugador vuelve a responder. En los primeros dos partidos fue de lo mejor de Nacional, demostrando una vez más que su puesto natural no es de «9» de área, sino que necesita arrancar de más atrás. Bava lo entendió, lo conoce de la etapa en Liverpool en 2022, y le está sacando el mayor provecho. Un gol y una asistencia ante Torque lo demuestran.
Carneiro está picante, Nacional lo disfruta y se ilusiona.
NÚMEROS
Gonzalo Carneiro en Nacional jugó 60 partidos, ganó 32, empató 16, perdió 12. Anotó 15 goles. Ganó 1 Campeonato Uruguayo (2025) y 1 Torneo Intermedio (2024). A nivel de clásicos disputó 10, ganó 2, empató 6 y perdió 2, convirtiendo 2 goles.







