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Obviamente, todo pasa por saber cómo puede salir el equipo de esta situación, y el resto pasa a estar en un segundo y tercer plano … incluyendo la táctica con la que se juegue y los nombres de los futbolistas que entrarán a la cancha.

Por Julio Cifuentes

La reacción es impostergable, tiene que comenzar mañana ante El Tanque, y mientras tanto lo único que nos queda es esperar que llegue ese momento y focalizarnos en tratar de aportar lo que podamos cada uno desde nuestro lugar. Hace algunas horas, releyendo la nota que aparece en esta misma página “Empecemos de nuevo”, escrita por un socio e hincha llamado Nicolás López, comprobé que las victorias, los triunfos y los campeonatos hacen grande a una institución, pero que las derrotas la hacen más grande aún, por la forma en la que se las enfrente y por el don de sobreponerse a ellas para enmendar el rumbo y seguir sumando títulos, como lo ha hecho Nacional a lo largo de 115 años de historia casi.

Una vez más, recordé una frase que dice “no es más fuerte quien menos veces cae, sino quien más veces se levanta”, afirmación que podrán corroborar quienes han debido enfrentar situaciones duras y han logrado superarlas, y llego a la conclusión de que es normal, lógico, entendible, y hasta sano que cada tanto ocurran este tipo de cosas.

Sería aburrido que siempre ganara el mismo, e incluso que ganara “casi” siempre, como ha pasado con nueve de los últimos dieciséis campeonatos. Aún dando por válido esto … aún sabiendo que es algo que puede pasar cada tanto … es normal, totalmente normal, que el hincha demuestre su enojo con los jugadores, con el técnico, con los dirigentes, y hasta con otros hinchas que no concuerden en un cien por ciento con su pensamiento.

Es un sano ejercicio de expresión, de descarga, canalizado en charlas entre amigos, en las redes sociales, en los foros, en mensajes, pero debería quedar reservado –a mi juicio- a las discusiones entre pares, para después demostrar hacia afuera qué distintos que somos a todos.

Hacia adentro crítica … profunda, directa, frontal, analítica. Hacia fuera … aliento … Como lo hicieron quienes estaban en la Colombes ante River Plate, dejando la garganta al rojo vivo alentando a nuestro querido Nacional.

Al equipo, a la camiseta, al técnico, a los jugadores, porque es el que tenemos y son los que tenemos, y es en ellos en quienes tenemos que confiar para que reviertan esta situación … son los únicos que tienen las armas para hacerlo.

Siempre decimos, hace tiempo, que nosotros somos nuestros principales rivales, y que el principal rival para que Nacional no sea Campeón Uruguayo es el propio Nacional, cuando no logra sortear ciertas limitaciones y tiene rendimientos como los de los últimos partidos, pero basta con levantar en algo las actuaciones para enderezar el camino y pelear por lo que tanto queremos, ser los mejores nuevamente.

Y esta vez, increíblemente, pese a todo lo que hemos regalado, seguimos teniendo el objetivo al alcance de la mano: estamos a cuatro puntos en el Clausura del líder Fénix, pero aún encima de todos los demás equipos que normalmente pelean los torneos, y tan solo a un punto en la Tabla Anual, con la chance cierta de pelear por ser los primeros en ambas clasificaciones.

Está muy claro que jugando como lo estamos haciendo no hay esperanzas. Que hay que mejorar y mucho para volver a ganar un partido tras otro, única forma ahora de mantener la ilusión. La gran pregunta vuelve a ser ¿cómo?, cuando se ha probado de distintas maneras y todavía no hubo resultados.

Quizás la solución (o parte de ella) sea apostar a los que estén más fuertes anímicamente, para absorber mejor los golpes que puedan aparecer durante un partido, o asegurar el cero en nuestro arco para desde allí ir a buscar la victoria, o armar el equipo en torno a los que estén rindiendo mejor. Esa será tarea de “Don Pelusso”, que ojalá esté iluminado, y luego de los futbolistas.

Algunos hinchas, con la mejor intención, han manejado la posibilidad de ir a Los Céspedes a hablar con los jugadores para intentar ver que es lo que está pasando, siempre con la intención de sumar. Yo he tenido (al igual que algunos compañeros) la posibilidad de hablar con varios en los últimos días, y puedo/podemos afirmar que son ellos en su gran mayoría los primeros en estar preocupados por este mal momento y en ocuparse del tema para tratar de salir del pozo. Creo que los hinchas tenemos que redoblar el aliento, alentar, alentar y alentar, como lo hemos hecho siempre. Criticar y discrepar si, pero igualmente alentar.

Y como decía mi compañero Javier Moreira, a ellos les queda “trabajar, trabajar y trabajar … tener autocrítica, y sumar más laburo … trabajo, autocrítica, humildad, y más trabajo”. Me parece que por ahí está la clave.

Y finalmente, en esta catarsis colectiva que iniciamos hace unos días, mención para tres o cuatro temas en esta semana tan especial, tan dura y tan dolorosa en lo deportivo, pero que tuvo a cientos de tricolores sumándose al padrón social y/o concurriendo al Parque Central el fin de semana para pintar el codo y seguir embelleciendo nuestro estadio. También nos conmovieron las malas noticias ligadas a Mario, “el niño Cero Falta”, que estuvo visitando el Parque Central y la cabina de Pasión Tricolor, y por supuesto, una vez más revivimos la inigualable historia de amor hacia un club de Abdón Porte.

Por eso nuestra misión es combatir y desmentir a quienes nos quieren igualar a otros equipos. ¡¡¡No, señor!!! Basta!!! Vamos a seguir demostrando nosotros que somos diferentes, ni mejores ni peores …

DI – FE – REN – TES.

Por eso, es un momento ideal para demostrar que somos la mejor hinchada por lejos … que desde nosotros puede nacer la reacción … Y que podemos contagiar al equipo. Gracias a un “bolso” existe la palabra “hincha” … mostrémosle a todos lo que es ser hincha de un club.

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