Son 21 años nada más y nada menos, todos recordamos esta fecha con mucha alegrÃa, hay jóvenes que solo en video vieron lo que fue esa fiesta tras ganar la tercer copa LIBERTADORES, un centenario que se partÃa al medio!!. Nuestro columnista el poeta «Riporta» estuvo en la Amsterdam y nos cuenta su historia emocionante de aquel partido, para que todos nos remontemos al 26 de octubre de 1988 y los que no lo vivieron puedan imaginarse aquel encuentro, nuestra hinchada,  y los que si estuvieron o lo vieron puedan revivir aquella emoción!
Marché ciego de euforia futbolÃstica hacia Montevideo.
Las muchachas en Buenos Aires tenÃan recreo para extrañarme, pero solamente hasta el regreso mÃo, poco dÃas después. SobrevivirÃan!!!
Mi objetivo era pisar el amado MONTEVIDEO cuanto antes.
No habÃa tiempo para distracciones curvilÃneas.
Atravesé la capital porteña con mi bolso repleto de mudas para una semana en pago oriental. ¡Qué alegrÃa tenÃa!
VolvÃa al suelo natal y NACIONAL alimentaba tanta alegrÃa que no cabÃa en el pecho.
Mi BLANCA cubrÃa el corazón que a esa hora, ya latÃa intensamente.
La “más linda†daba mayor brillo a mi sonrisa de inminente campeón.
¡Lo presentÃa, y no tenÃa duda alguna de ello!
La procesión estaba y yo peregrino partÃa rumbo la meca del fútbol mundial.
Me esperaba el cruce del Plata. El barquito de nombre de gurà me llevarÃa a casa.
En su cubierta soñaba despierto ser campeón otra vez.
SentÃa que la COPA estaba en mis manos, que serÃa mÃa el miércoles,…de todos los nacionalofilos.
Ya era puerto y el marrón RÃo de la Plata, se presentaba listo para llevarme en “aguante†TRICOLOR.
En la cubierta el aire llenaba mis pulmones de oxÃgeno nuevo. Lo voy a necesitar en dos noches, para gritar fuerte el nombre hermoso de mi cuadro. La brisa despeinaba mi enrulada melena de león americano por entonces.
Crespo el cabello, latiendo el corazón a mil, la sonrisa de oreja a oreja, los nervios dibujando tensión en los músculos del rostro, me iba pal’ URUGUAY.
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La euforia en la cruzada parece vibrar como en el ‘71 y el ‘80.
Ésta vez no será distinta. Estaba como gladiador a punto de salir a la arena.
Soñaba y los húmedos ojos escribÃan el TRI de mi amado TRICOLOR en la mente!
Me adelanto entre sueños imaginando un Centenario lleno hasta la torre de los homenajes.
Navegan los sueños e imagino una noche de match, huérfana de habitantes en las calles del URUGUAY todo. VacÃo de ‘gentes’ propias y de la contra. Silencioso el pago, colgados todos del televisor a la hora señalada. Unos (la mayorÃa), deseando la victoria del ‘primer criollo’, los otros cinchando por el ‘leproso’ rosarino.Â
Mi presencia en el barco directo a la Aduana, con la gloriosa camiseta engalanándome delata ante los argentinos de Rosario mi sentimiento intacto.
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No tengo temor ni me amedrenta su presencia. Hay argentinos cerca, bastantes a mi alrededor. Me rodean sin entender si voy o si vengo!
Presiento confusión suya y me agrando más ante ellos. El 0 a 1 en Rosario no es lapidario para el TRICOLOR y ellos dudan sobre su futuro.
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Rosarinos hay en cantidad importante en el barco, casi todos vestidos en rojo y negro.
La mayorÃa no me ofenden! Respetan mi blusa! Abren paraguas bajo el sol.
El 1 a 0 en la primer final y a su favor, no les ofrece confianza! ..
‘Es que los uruguayos son bravos, dicen. Uds. tienen un cuadro bien uruguayo, con mucha garra y es difÃcil pasarlos, repiten’. ‘Son todos gigantes afirman’. El más petiso es arquero! SonrÃo calmo, cierto con el desenlace tan deseado para mi.
Me compadezco con ellos. Callo y digo una sola cosa! El miércoles 26/10/88 los gigantes “tricolores†serán aún más todavÃa! Presiento la victoria. Es confianza ciega, la mÃa, sobra. Ese equipo la transmite! Llega la noche de la FINAL. Vamos al Estadio en familia. Trepamos la AMSTERDAM antes que anochezca. Los rosarinos son muchos y están en la COLOMBES contra la AMÉRICA. Llega el PUEBLO TRICOLOR en éxodo. ¡Conmueve verlos llegar! Abuelos, Abuelas; Padres, Madres, hijos, nietos todos con algo TRICOLOR entre sus prendas. Falta más de una hora para el inicio y no cabe ni un alfiler, y entran y me pregunto si aguantará la estructura de hormigón del viejo Monumento del Fútbol Mundial. Se siente vibrar como nunca sentà antes. Hay banderas de todos los pueblos del interior uruguayo. De todos lados! Los 19 Departamentos representados en las tribunas del Centenario. Cae la noche. Los periodistas sacan fotos a las tribunas. Unos japoneses gastan todos los rollos que traen, sacando fotos a un Pueblo en las cuatro tribunas del Estadio. Se viene la fiesta….! Sale un muchacho con una enorme bandera TRICOLOR y anticipa la vuelta olÃmpica, arrancando desde la AMSTERDAM, para encarar la OLÃMPICA, mirando a la COLOMBES. Lo hace en sentido inverso de las agujas del reloj. Clama el estallido en el Estadio el paso triunfal de la gallarda bandera TRICOLOR. ¡Cómo flamea! ¡Qué espléndida y enorme va!
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La historia va con ella. Estremece de sólo ver su belleza. Emociona hasta los tuétanos.
…Y lo mejor aún no empieza!
Los espÃritus del pasado secundan su estela triunfal.
Con la bandera van nuestros cracks del pasado, iluminando el paso suyo con la luz de la gloria ofrendada por ellos. Nuestros seres queridos en otra dimensión, abrazados también, alientan con nosotros dando calor a los recuerdos. Recuerdo al viejo en Buenos Aires, pegado al televisor, intentando encontrar la aguja de mi presencia en el pajar enorme de un Pueblo en las tribunas. Imposible!!! Mirará como yo, recordando otras tardes juntos, cuando me llevaba de la mano. ¡Cómo en 80 contigo viejo querido, pero ésta vez abrazado igual contigo pero a la distancia!
El corazón se me estruja. No aguanto más. Quiero guerra. Quiero arena. Quiero victoria. Los ojos se humedecen. No puedo evitarlo. No quiero evitarlo! Soy hombre, lloro y ta ! Estamos todos! 80000 o 90000 personas aglutinadas, sin espacio para transpirar, ni sacar los pañuelos de los bolsillos. Sentados en las escaleras, sobre las cabezas, sobre los muros, pero felices. Sin incidentes. ConfÃan. ConfÃo yo y mucho! Lo saben todos. Se que NACIONAL será campeón!….asoma alguien por el túnel. Me preparo y conmigo mi familia, la tribuna entera prepara el grito de guerra y respiramos bien hondo para soltarlo al unÃsono.
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Viene el BOLSO para la cancha y sale !un NACIONAL no más !, que no puedo explicar.
Libero el grito prisionero en la garganta anudada, desde un lejano Buenos Aires a esa altura por tanta emoción vivida.
Sale de mi alma buscando la victoria al cielo montevideano!
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Encabeza HUGO DE LEÓN la hilera de gigantes, todos vestidos de maravilloso BLANCO. El capitán al frente!,… y el PUEBLO TRICOLOR estalla en pirotecnia, en aliento ensordecedor. NACIONAL NO MAS se escucha en una sola voz! …y entran mis recuerdos de botija a traicionarme (esa noche tenÃa 28 años), a emocionarme más que el propio espectáculo,… y extraño quienes no pudieron venir conmigo hasta el escenario monumental… Me quedo en silencio! Raro en mi, pero en silencio disfrutan mi vista y el corazón, pero escuchando tenuemente los gritos enfervorizados de los NACIONALES que me rodean! Silencio raro entre tanto estruendo, llega a confundirme. Parece magia. Me estremecen los fuegos artificiales, pero quedo callado y veo a los rosarinos, su hinchada y futbolistas ‘impávidos’, ‘estupefactos’ como nos ven ellos a nosotros. Mirándonos en las tribunas sin creer, nos ven! Nos miraban a nosotros y no podÃan creer tanto despliegue, tanta fiesta! DirÃan, justo éstos yoruguas, vienen a destaparse asà contra nosotros. Los perdono, los conozco, porque no saben nada de nosotros. Siempre subestimaron nuestro amor propio. Se creen que porque somos pocos, poco alentamos, poco gritamos, poco creemos. ¡Qué equivocados han estado siempre! Les juro, aprendieron una gran lección. Por mucho que haya soñado, jamás imaginé el recibimiento que su Pueblo tributó esa noche al NACIONAL de mi vida. No hubo nada a la fecha comparado al recibimiento brindado a NACIONAL la noche del 26-10-1988. En ese momento NACIONAL hizo su primer gol en la final del TRI. Luego llegaron, la media vuelta de VARGAS y el cabezazo de OSTOLOZA contra la COLOMBES y en la prórroga el penal a CASTRO con la conversión del HUGO en la AMSTERDAM, para el 4 a 0 final (no me equivoco cuando digo 4 a 0). La C.S.F. dijo que ganamos 3 a 0. Debe ser cierto, pues yo lo también lo leà escrito en el placard!
Juro que el primer gol lo hicimos los HINCHAS al momento mismo “que al campo venÃan saliendo los ALBOSâ€.
Hoy como siempre todos en UNO con el glorioso Club NACIONAL de Football!
Gracias NACIONAL por recordarme que tengo sangre; que soy humano, que me emociono, que sigo siendo mucho por ti, agradecido a la vida.
A 21 años de aquel maravilloso triunfo de un Pueblo fiel y su bravÃo cuadro…
¡Salud NACIONAL campeón de todo, campeones todos nosotros en su divisa!
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Ricardo “riporta†Portela
Socio de NACIONAL Nº 56739.
Buenos Aires – Argentina
      







